-estoy repodrido! dijo gonzález. era otra apreciación acerca del mundo, estar podrido no sólo suponía estar en un estado febril, defecado y maloliente, sino estar pasado del punto justo de maduración. como si una persona podría en un instante darse cuenta que por más méritos y trabajos que haga el momento específico para lograr sus cometidos ya había caducado.
-estoy podrido, dijo de nuevo con un tono más apagado.
había unas 12 ó 13 personas alrededor de él, que se fueron alejando mientras la luz se apagaba del escenario.
los amigos felicitaron a gonzález ni bien salió por la puerta. agredeció con afecto y se echó a correr calle arriba. mientras atónitos quedaron los comensales de tal espectáculo.
gonzález era libre.
