
y cómo es posible que sigamos pensando que el ente debe tener que ver con todo lo que sucede en nuestras vidas. en qué sometimiento de libertad estamos metidos si creemos todo aquello. parecemos, y padecemos, muñecos atados a cuerdas invisibles viviendo vidas ajenas que no nos pertenecen, ¿nada nos pertenece? nada nos aqueja infaliblemente que debemos culpar, y si digo culpar de todo al ente, a la nada a lo invisible. “por algo será”, “es el destino”, “todo lo malo trae algo bueno”. q pensamiento determinado, finito y asqueroso. sin embargo tal vez sirva para que las inútiles vidas de las personas que piensan de esa asquerosa manera sigan con sus patéticas e infalibles vidas, ni siquiera tal vez infelices, como el mono atrapado dentro de la caja, si nunca vio lo que se pierde puede ser que viva contento pues no deseamos lo que no podemos ver.